martes, 28 de febrero de 2012

LA ULTIMA CUPECITA...

Esta Coupe y su dueño, quiza nunca pensaron que serian los ultimos en pisar una pista de TC.
El 20 de Setiembre de 1970, Gaspar Di Martino puso en linea de largada este Chevrolet 250 en el Autodromo de Maggiolo. Se clasifico 7º.
Ellos no sabían que serian los últimos en batallar con los TCB y el final de esa divisional de la categoría.


A continuación transcripción de una nota sobre esta "aerodinámica" cupecita realizada por Automundo.

"El venadense Gaspar Di Martino junto a su obra: un coupé liviano con mecánica Chevrolet. Las líneas de la carrocería son armónicas, pero no deja de ser una máquina convencional.
La prolijidad exterior alcanza al habitáculo, en el que puede observarse el instrumental, la pedalera, una butaca, el volante y otros detalles, falta conectar las instalaciones, ponerle el motor y la caja, y... a correr.
La cola termina en un deflector y la caida del techo es una amplia luneta plástica. La prolijidad era notable. El auto estaba sin motor. Debutaría en la vuelta de Santa Fe si esta carrera se realiza.


A Gaspar Di Martino también le ganaron los acontecimientos, y es una verdadera lástima, porque el auto de factura clásica que construyó junto con Jaime Camus habla de su capacidad y prolijidad.
Ahora la máquina resulta vieja (aunque es totalmente nueva) y sus posibilidades se ven limitadas.
Di Martino, de 36 años, es un ex motociclista de Venado Tuerto que debutó en una carrera de Ford T cuando tenía 17, y participó en casi 500 pruebas zonales de motocicletas ganando seis campeonatos provinciales.
Corre porque le gusta y eligió el TC (nadie elije Anexo J) para continuar con su deporte favorito.
Aunque tiene la ayuda de la Peña Venado Tuerto tardó bastante en construir su propio auto. Lo hizo bien, ahora piensa modificarlo para pistas si es que las cosas no varían, luego de debutar en la discutida Vuelta de Santa Fe.


La máquina, un coupé de líneas ambiciosas, tiene chasis Meunier de 1946, al que se le modificó la suspensión delantera, originadas en un Chevrolet 1938.
La carrocería mide 1,35 m de altura desde el suelo, fue construida en chapa liviana y la trompa es de plástico, diseñada y construida por el chapista Camus.
Hay prolijidad en la mano de obra y criterios modernos en muchos aspectos.
El tanque de combustible alberga 170 litros, el de aceite 18, y el de agua 15. Todos ellos están hechos de aluminio.
El motor es un 7 bancadas de Chevrolet de 230 pulgadas cúbicas, atendido por quien preparaba el auto del malogrado Polinori: Tito Tombolini.
La tapa de cilindros estaba construida por Di Martino, tres carburadores Weber horizontales de 45 mm por boca, o bien tres de la misma marca pero verticales de 48 mm servirán para la alimentación, lo que aun no está decidido. Régimen y potencia se desconocen todavía.
La caja es una ZF de cuatro relaciones sincronizadas hacia adelante, el diferencial y los elásticos son de Valiant.
Tampoco se conoce el peso de la máquina lista para largar, pero por lo visto es liviana.


El interior del habitáculo es de excepcional prolijidad, aunque Di Martino no está del todo conforme, quiere cambiar las butacas.
Su acompañante será Juan Saninovich, que cumplió igual función junto a Fermín Maseratesi.
Porque esta realización es buena creemos que constituye un ejemplo para definir la situación actual, entre reglamentos y decisiones extrañas, nació sin quererlo, otra máquina nueva, pero paradojicamente vieja. Di Martino podría protestar, pero prefiere decir con calma -Mire, yo lo que quiero es correr de una vez, porque si continuamos así el auto va a quedar guardado e impotente...-"

En acción en su primera y única carrera, ya que después de esta competencia desapareció el TC B que albergaba a este tipo de autos, para dejarles el camino libre a los "nuevos" sedanes.


Tras el trompo de Malnatti pasa con el nº 17 la cupecita de Di Martino.

El mayor reconocimiento para este solitario luchador fue tener en su Venado Tuerto natal una calle con su nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario